1. Con el paso de los años la mucosa acaba agotándose, deja de reaccionar y de secretar moco, sustituyéndose los elementos nobles por tejido fibroso cicatricial y muy pobre en vasos. La mucosa faríngea, una vez despejada de secreciones y costras de moco, aparece lisa, sin brillo, de color rosa pálido y con un aspecto de sequedad, lo que se conoce como atrofia. A partir de este momento las molestias son continuas y si se une la acción de factores tóxicos como el tabaco, puede ser el asiento de futuros tumores.